Reflexionando sobre acontecimientos acaecidos en los
últimos tiempos me planteaba la posible relación entre la razón y la sinrazón
que parece traspasar el mero enunciado antónimo
que inicialmente parece evidente.
Por ser más claro, la falta de
razón no es necesariamente una sinrazón y tener razón no evita necesariamente
caer en la sinrazón. Parece un lío pero no lo es. La razón se puede obtener por
un criterio moral o por un criterio técnico-legal, o por ambos combinados. La
sinrazón, que no la falta de razón, se obtiene por una falta de criterio moral
o por un ejercicio desmedido de la pretendida razón.
Tal vez parezca un hecho nimio pero
no lo es para aquellos que nos interesa la razón más allá de criterios de
alineamiento. Cuando alguien evita o bordea, incluso por dentro, los criterios
morales para defender la pretendida razón –esa que todos consideramos
razonablemente que tenemos-, porque contra el otro que no la tiene todo vale,
evita que aunque finalmente la razón sea suya yo pueda solidarizarme con él ya
que convierte su acto de reivindicación justa en un acto de reivindicación
alineada a la que yo me niego a unirme porque significa que tengo que
solidarizarme con él en todos sus planteamientos reivindicativos dada su superioridad,
superación, moral.
Voy a intentar poner algunos
ejemplos con los que me he encontrado últimamente:
1.
Pretender que ya que yo soy el bueno todo lo que
haga es bueno es una sinrazón
2.
Que agite mi trapito de colores menospreciando,
incluso llegando a la descalificación o el insulto, a los que agitan otros con
colores o dibujos diferentes por el simple hecho de ser diferentes y por tanto
errados es una sinrazón
3.
Que asumamos que los políticos mienten pero que
los de nuestro signo lo hacen justificablemente es una sinrazón.
4.
Que un colectivo reivindique sus derechos
tomando como rehenes a los ciudadanos que no tienen por qué estar de acuerdo
con ellos es una sinrazón.
5.
Que unos empleados de limpieza esparzan la
basura como acto reivindicativo para demostrar que sus derechos están por encima
de los de los demás es una sinrazón
6.
Que la legalidad impida que se haga justicia es
una sinrazón.
7.
Que un delincuente no redimido, no arrepentido,
no válido para la convivencia se pasee libre es una sinrazón.
8.
Que se llame informativo a un grupo de personas
que insultan, intimidan e incluso agreden es una sinrazón.
9.
Que de la formación –esa que rimbombantemente
llamamos educación- se haga una cuestión política en detrimento de aquellos que
tienen derecho a recibirla es una sinrazón
10.
Que se legisle sobre criterios morales
pretendiendo la superioridad moral propia por la detentación de la potestad de
hacerlo es una sinrazón
11.
Que convirtamos unas reglas morales en una
religión, o anti-religión, y a esta en una forma de coacción/poder es una
sinrazón
12.
Que aguantemos estoicamente, y por tanto con
complicidad, la actual casta política que ni hace lo que dice ni dice lo que
hace es una sinrazón.
13.
Que desde
cualquier tribuna se intente justificar la mentira porque los otros también han
mentido es una sinrazón. Si esa tribuna se detenta por representación más que
una sinrazón es un delito.
14.
Esperar que los que han estropeado algo por su
propio interés lleguen a arreglarlo no solo es una sinrazón, es una estupidez.
Pero bueno, tal vez no tenga
razón. Eso sí espero no estar cayendo en ninguna sinrazón.
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