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domingo, 22 de julio de 2012

Puñalada Trapera y 2 (21-03-11)


Capitán, es acertada tu reflexión, pero cuando la hoja del puñal del trapero es de una aleación de palabras templadas con inquina, cuando la puñalada está dada de tal forma que la victima no solo no sospechaba nada, si no que las puñaladas estaban previstas de tal forma que se desengrase sin llegar a saber que estaba herido, cuando solo la torpeza trapera del victimario permite que la  luz se refleje en la hoja y se advierta la herida, pedir que su conciencia se mueva en los mismos valores que los nuestros es tanto como querer jugar al aro con los anillos de Saturno.

Por si nos cabe alguna duda respecto a su consciencia del acto perpetrado el trapero realiza su labor sobre víctimas que considera débiles o en desgracia y siempre busca demostrarle a terceros que la progresiva debilidad de la víctima viene dada por su incapacidad.

El espejo, como tanto hemos discutido, solo devuelve lo que uno quiere ver antes de asomarse, salvo para aquellos que buscan la desnudez de la imagen real, la búsqueda de la miseria personal, la añagaza de la autojustificación, porque al final esta añagaza, esta ocultación de su miseria y su necesidad de exaltación personal son los tendones, los músculos que mueven el brazo del trapero que empuña el puñal.

Y en estos casos la justicia, sea divina o humana, la demostración de la culpa, solo estará en que los demás, no el herido, los otros, lo enfrenten a su propia miseria. Si como es costumbre tan nuestra nos damos la vuelta para disfrutar del paisaje, el trapero seguirá desgarrando carnes, y vestiduras. 

Puñalada Trapera (15-03-11)


A cuento de algo que he vivido muy recientemente me preguntaba sobre el significado de puñalada trapera y he comprobado que aunque inicialmente el significado era simplemente técnico –puñalada dada con premura y poca pericia que produce desgarro en la ropa de la víctima- la calle lo ha hecho evolucionar hasta convertirlo en sinónimo de traición, de acto vil realizado en la confianza de la victima con el victimario y que este aprovecha para llevar a cabo su acción, a pesar de lo cual no es capaz de actuar por lo menos con limpieza técnica.

¿Le habrá temblado el pulso? ¿?¿Se habrá arrepentido en el último momento pero ya tarde? No creo, ¿Será simplemente inseguro, débil o torpe? Posiblemente todo ello o tal vez le gusta recrearse en el daño

En todo caso y analizado el pérfido perfil que el acto devuelve casi dan ganas de llevar a cabo aquello de compadecerse del criminal, pero ¿saben lo que les digo?, que no me da la real gana. Exhibiré mi ropa desgarrada y le pondré una pegatina que ponga el nombre del trapero. Espero haber sido claro y evitar más víctimas.