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martes, 12 de septiembre de 2017

La maldición del librepensador, los nuevos correligionarios

Como decía Paco Ibáñez en La Mala Reputación: "A la gente no gusta que, uno tenga su propia fe". Y en eso estamos, en que cualquiera que reivindique el librepensamiento es automáticamente aplaudido. Eso sí, aplaudido hasta que alguno de sus pensamientos no coincida con el desairado que desde ese momento pensará que el tal librepensador es en realidad reo de ideología intolerable e intolerablemente contraria a la que él tan sabiamente milita.

Porque, y hay que tenerlo en cuenta, el librepensamiento es el derecho que tiene todo ser humano a pensar libremente sobre cualquier tema siempre y cuando esté de acuerdo con el que le otorga generosamente ese derecho al escucharlo.

Así que la esencia del auténtico y desconocido librepensamiento debería de consistir en: ser ultra liberal si hablas con uno de derechas. Ser marxista leninista revisionista con un toque de autocrítica histórica que no afecte a los indiscutibles logros socialistas y convencidamente sindicalista, si hablas con alguien de izquierdas. Radical y anti sistema si quieres ser oido por la izquierda a la izquierda de la izquierda que se ha pervertido en centro. Ser furibundamente intolerante con todo y con todos, empezando por ti mismo, si hablas con un extremista de cualquier signo.

Por supuesto, ni se te ocurra discrepar en los temas propios del linchamiento mediático y virtual: feminismo, animalismo, homosexualidad, perdón, LGTB, independentismo, sexismo, racismo, aborto, inmigración o terrorismo. Cualquier discrepancia, no importa si razonable, razonada o reflexionada, se convierte de forma inmediata en el insulto, la descalificación y la inclusión en el grupo de deshechos de la sociedad.

Pero con ser todo lo apuntado suficientemente grave, incómodo y desesperanzador, como para presentar la dimisión en el CUL (lástima de O), Colegio Universal de Librepensadores, aún hay una situación mucho más incómoda para el pobre incauto de altas y pretendidamente independientes ideas.

Pongámonos en situación. Reunión social, no importa si familiar, de amigos o de negocios. Los temas saltan como las piedras que rebotan en el mar, incapaces de profundizar a pesar de su peso. En un momento determinado el librepensador emite una reflexión contraria al pensamiento mayoritario del entorno. Se genera la reacción habitual ya comentada. Finalmente el tema se aleja sustituido por otros que demandan el comentario prefabricado habitual. Lo peor está por llegar. Alguien se acerca a tí y te felicita por tu acierto en el tema discrepado. Hasta aquí todo bien. Y de repente, cuando tienes poca experiencia de forma inopinada, si tienes más experiencia de forma inevitable, empieza a hacerte partícipe de su ideología, las más de las veces inasumible, en formato de confidente y hermano.

La única posibilidad de salir de la situación es la capacidad, la habilidad, que tengas para pasar a toda velocidad del modo librepensador al modo sordopensador aquiescente. Cualquier otra opción te puede llevar a ser objeto de odio irrefrenable de por vida.

Y es que ser librepensador, no solo en este país, no, casi en cualquier lugar del mundo, es un ejercicio de riesgo. Te puedes encontrar conque pierdes a los amigos o, lo que es peor, conque haces amigos nuevos que nunca sospechaste, que nunca deseaste, que jamás sabrán lo que realmente piensas, ni les importa, porque indudablemente estás de acuerdo con ellos.

domingo, 22 de julio de 2012

Mejor No Pensar (28-03-11)


Vagaba yo, en cuerpo, automóvil e imaginación, por las carreteras de España intentando centrar mi atención en el trabajo de conducir a una velocidad inadecuada a mi coche y a mi estado de ánimo y sin percatarme mi mente pasó del cabreo de arrastrarme por una carretea, al gobierno, del gobierno a la situación económica, de la situación económica a la guerra civil a tres bandos en Libia – que por cierto me recordaba aquello de dos contra uno mierda parar cada uno- de la guerra y las imágenes de las bombas cayendo con precisión milimétrica en los objetivos a los satélites que las controlan y de ahí en una grácil pirueta a la absoluta falta de intimidad, o de control de nuestra intimidad, en la que la tecnología actual al servicio de los servicios nos sitúa. Nunca podemos saber si estamos siendo grabados, o, por ser más exactos, si lo que están grabándonos será visto, ni por quién, ni con que fin.

En los tiempos actuales y con la tecnología al uso todos los Héroes de nuestra juventud serían imposibles. Permitidme unos ejemplos:

Desde su lujosa estancia el gran Julio observa en una pantalla como tres misiles son lanzados desde Petibonum y caen con absoluta precisión sobre las chozas de Asterix, Obelix y Panoramix. Al día siguiente las fuerzas combinadas del imperio, en una maniobra envolvente desde los cuatro campamentos, toman la aldea gala sin apenas resistencia.

El príncipe Juan reunido con el sheriff de Sherwood prepara la operación encaminada a la erradicación del bandolerismo encabezado por el facineroso Robin de Losley, alias Robin Hood, en los bosques próximos. Los medios de comunicación ya se han encargado de crear el clima social necesario y mediante un satélite se han localizado a todos y cada uno de los bandidos y sus campamentos. Para evitar bajas innecesarias unos helicópteros rociarán los lugares localizados con bombas de NAPALM. Si alguno quedara, milagrosamente, vivo será capturado a posteriori. Larga vida al rey Juan.

El Capitán Trueno toma un vuelo para ir desde España a Suecia, viaje que hace asiduamente para visitar a su prometida Sigrid. El avión tarda 4 horas, supera una tormenta y los fuertes vientos que habrían lanzado al capitán hacia el Mar de los Sargazos o lo más recóndito de las selvas africanas, donde habría vivido inopinadas aventuras. El Capitán Trueno hace años que pertenece a Inteligencia y su trabajo consiste en grabar rastreos de móviles para prevenir actos terroristas, Goliat trabaja en un reality de tele5 y Crispín es consultor informático. Aprovechando los partidos de la selección española quedan para verlos juntos y tomarse unas copas.

Yo creo que esto de la velocidad va a resultar peligroso. Como a todos nos de por sacar la imaginación para no aburrirnos y pensar…